(2012)
Cuando el sol se pone en Ribáuè, la pequeña ciudad del norte de Mozambique cierra otro día con la mirada puesta en la cosecha de mañana. Ribáuè, el “granero” de Mozambique, es una de las principales zonas productivas de un país donde cerca del 80 % de la población depende de la agricultura como fuente de ingresos.
Pero también es tierra de agitación y lucha. La productividad ha caído en picado en las últimas décadas. Según algunas autoridades locales con las que hablé, la culpa es de la “cabeza dura” de los campesinos, que “no quieren adaptarse a nuevas técnicas”. Mientras tanto, la inversión pública sigue al mínimo, y grandes cantidades de fondos y ayudas siguen perdidos.
Los agricultores de Ribáuè y de las vecinas Chicá y Namigonha nos recibieron en sus campos y compartieron con nosotros la historia de la agricultura y el desarrollo en su tierra. Estas son algunas de las caras de la vida cotidiana en un país que, en 2012, seguía siendo el tercero más pobre del mundo.
Este proyecto se desarrolló en colaboración con la Universidad de Linneo.